En 2014 el bombillo de las ideas alumbró el hogar de Daniel Muñoz. Después de varias experiencias laborales, y una formación del Colegio de Estudios Superiores de Administración (CESA), una preocupación rondaba la cabeza del actual CEO de Green Plastic.

La inquietud provenía de la crisis por plástico a nivel mundial y la poca esperanza que los científicos mostraban a los medios de comunicación. Es así como desde la innovación, Daniel da inicio a este emprendimiento desde el estudio de su casa, para ser parte de la solución. 

Tomando en consideración la necesidad de fortalecer el manejo de desechos plásticos en Colombia, nace Green Plastic Colombia, un proyecto dedicado a la producción y comercialización de productos ecológicos. Cada día, toneladas de residuos plásticos llegan a la fábrica de Green Plastic.

Remanentes que provienen de sectores industriales y de uso doméstico se transforman en materia prima para nuevos productos.

Hoy, gracias a Daniel y a su equipo, estas cantidades de plástico no llegarán al océano, ni permanecerán por cientos de años en nuestro entorno.

Ahora, aprovechando las virtudes de este material, se hacen estibas y productos de apoyo para procesos logísticos, productos que tienen una vida de aproximadamente ocho años y que además de ser elaborados a partir del reciclaje, son reciclables.

Es precisamente en este hecho donde podemos dar cuenta de la importancia de no considerar los residuos como desperdicio. Es precisamente en este hecho, donde podemos garantizar la sustentabilidad en un negocio amigable social y ecológicamente, un negocio que ve la naturaleza como un gran sistema donde las alteraciones en el mismo pueden destruirla, pero la consciencia sobre sus límites en los recursos puede salvarla. 

La elaboración de estos nuevos productos plásticos resuelve en el mundo de los procesos logísticos no solo temas en la practicidad y comodidad para quienes trabajan en las distintas industrias, sino una alternativa para que cada uno de sus clientes aporte a la recuperación del planeta, eligiendo no solo una estiba, un piso o un huacal, sino eligiendo comprar conscientemente, desde la certeza de que cada acción cuenta y al multiplicarse estos actos se está construyendo un escalón más hacia la verdadera sustentabilidad.

Un emprendimiento con motivo

Green Plastic es el resultado de una suma que no solo necesita el país sino el mundo entero: la suma de poner la creatividad empresarial a disposición del futuro que se les va a entregar a las nuevas generaciones.

Emprender desde un marco consciente que comprende los sistemas sociales y ecológicos como un todo y que da solución a problemáticas ambientales actuales. En este caso a la polución por plástico. Y como bien lo dice Daniel, “ser un agente de cambio ambiental donde se revalorizan plásticos de un solo uso en productos de larga vida útil desde un modelo de economía circular”.

En un país en el que las oportunidades no son precisamente exponenciales, ser creador de oportunidades se convierte en una habilidad indispensable. Habilidad que requiere de tiempo, esfuerzo, dedicación y disciplina.

Pero, sobre todo, de buenas ideas que se puedan adaptar a las condiciones del entorno y que tengan la flexibilidad que requieren hoy en día los negocios para crecer y permanecer, para hacerle frente a los constantes y rápidos cambios que el mundo presenta, muchas veces en direcciones inesperadas. 

Un administrador de empresas es uno de los perfiles más creativos que se pueda encontrar en el mercado, si bien las cifras son las que hablan para saber si el negocio se sostendrá o no; es la innovación permanente lo que determinará el movimiento de los números, es el motor de nuevas ideas lo que direccionará y marcará la empresa para superar todos los obstáculos que se atraviesan en el arduo camino del emprendimiento, camino muchas veces de incertidumbre y poco control sobre externalidades que afectarán los planes de negocio. 

Pero mientras ese motor creativo siga andando con fuerza en la mente de los CEO, las empresas saldrán adelante. Principalmente en estos tiempos de tanta inestabilidad que han afectado a la mayoría de sectores empresariales, una mentalidad hermética, es la antítesis de cualquier emprendimiento. Así como una iniciativa que no tenga en cuenta, hoy en día, el bienestar social y ambiental como política de sus estrategias. 

La consciencia ambiental, la sustentabilidad y emprendimiento, son actualmente la bandera más importante en las visiones de las grandes empresas. Cada vez es más fácil ver las acciones que grandes compañías han empezado a tomar para resolver problemáticas del medio ambiente que requieren de nuevas ideas direccionadas hacia intentos de ganarle la carrera a la crisis ecológica y aportar soluciones desde el mundo del emprendimiento.

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